contenidos
Llegada de recién nacidos a la familia
Sabemos cómo hay que actuar ante la inminente llegada de un recién nacido a nuestra familia?
Sigue los consejos de nuestro Educador, verás que no es difícil conseguir la armonía en la convivencia.
Si tenemos un perro que cumple las ordenes sin chistar, podemos augurar que los problemas no existirán. De todos modos conviene estar atento a los cambios que podamos notar en nuestro perro.
Efectivamente el perro nota cambios en el embarazo ya que el cambio hormonal es muy importante y el perro lo detecta, pero ya se debe resolver dejando que el perro huela la tripa de la gestante y se familiarice con los nuevos olores.
Cuando se lleva por primera vez al bebé a casa, la presentación debe hacerse en un lugar neutro, por ejemplo la calle, allí se le presenta al niño y que lo huela, por ejemplo los pies sin calzado, suben todos juntos y a partir de este momento cuando este presente el bebe le dan al perro todas las atenciones posibles, que no note que se atiende mas al bebé y siempre que se pueda que huela al bebé en brazos de sus padres con premiso que parece que vengan del bebé.
Evitar que el niño llore desconsoladamente en su presencia, suele alterar bastante al perro los lloros de un bebé.
No sacarlo fuera a la fuerza, se debe ordenar cuando se quiera que se vaya de un modo normal como lo haríamos frecuentemente para que no moleste o se vaya a dormir.
Existen dos etapas con respecto al bebé una ya la hemos visto en esta primera parte, la segunda parte suele ser la mas conflictiva, y aparece cuando el bebé empieza a gatear y luego a andar, , si el perro ha sido socializado con el bebé en la primera etapa, difícilmente será un peligro en esta segunda etapa, pero debemos estar vigilantes y evitar que el niño pueda molestar excesivamente al perro, caerse encima o estirarle las orejas o los belfos y también impedir que el perro lama al niño.
Muchos perros optan por apartarse del lugar del movimiento de los niños otros permanecen y parece que les gusta.
En todos los casos los padres deben ser conscientes de que puede haber un peligro latente y la vigilancia debe ser exhaustiva, no permitiendo dejar al perro solo en la habitación del niño o solo con el perro aunque el niño esté en su cuna o en su "jardín".
José Antonio Marsal Company
Educador y Especialista en Comportamiento Canino
sección: Conducta